La endometriosis es una enfermedad ginecológica crónica que afecta a millones de mujeres en edad reproductiva, generalmente entre los 25 y los 40 años. A pesar de ser relativamente común, todavía está rodeada de desinformación, por lo que muchas personas conviven con dolor durante años antes de recibir un diagnóstico adecuado.
Esta enfermedad va más allá de los cólicos menstruales intensos y puede afectar al cuerpo, a la fertilidad y, sobre todo, a la calidad de vida.
Por eso, es importante comprender qué es la endometriosis, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y cuáles son las opciones de tratamiento, para poder reconocer las señales de alerta y buscar ayuda especializada de manera más efectiva.
¿Qué es la endometriosis?
El endometrio es un tipo de tejido que crece en el interior del útero y lo prepara para recibir y nutrir al embrión. Cuando esto no ocurre, el endometrio se desprende de las paredes del útero y se elimina a través de la menstruación.
Este proceso se repite de forma natural todos los meses y normalmente se asocia a síntomas como los cólicos menstruales.
Sin embargo, en el caso de la endometriosis, las células endometriales migran a otras zonas de la pelvis y el abdomen. Estos focos pueden instalarse en los ovarios, las trompas de Falopio, los ligamentos uterinos, el intestino, la vejiga y otras regiones de la pelvis.
El tejido responde a las hormonas del ciclo menstrual, al igual que el endometrio normal. La diferencia es que no tiene por dónde drenar la sangre ni los residuos del proceso inflamatorio. Esto provoca inflamación crónica local, formación de nódulos, quistes y adherencias entre órganos.
Tener endometriosis no está relacionado con la falta de higiene, el aborto ni la debilidad del organismo. Se trata de una enfermedad compleja en la que intervienen factores genéticos, hormonales e inmunológicos.
Causas de la endometriosis
No se sabe con exactitud qué provoca que el tejido endometrial se desplace del útero hacia otros órganos. Hasta el momento, lo que existen son teorías relacionadas con factores de riesgo identificados en mujeres que padecen la enfermedad:
Genética, ya que las hijas de madres con endometriosis tienen mayor probabilidad de desarrollarla
Alteraciones anatómicas del útero que favorezcan el flujo del endometrio hacia la cavidad pélvica
Ciclos menstruales de menos de 27 días
Edad del primer embarazo, con mayor riesgo en mujeres que tuvieron hijos después de los 30 años
Primera menstruación antes de los 12 años
La presencia de uno o más de estos factores de riesgo no significa que la mujer desarrollará endometriosis, sino que estas características deben ser consideradas junto con el análisis de los síntomas.
Principales síntomas de la endometriosis
Los síntomas varían mucho de una mujer a otra. Algunas presentan síntomas intensos, mientras que otras tienen lesiones importantes y sienten poco dolor. Aun así, hay síntomas que se consideran típicos y requieren atención.
Entre los más comunes se encuentran:
Cólicos menstruales intensos
Dolor pélvico crónico fuera del período menstrual
Dolor durante o después de las relaciones sexuales
Sangrado menstrual intenso o irregular
Dificultad para quedarse embarazada
Dolor al orinar o evacuar, especialmente durante la menstruación
Distensión abdominal y sensación frecuente de hinchazón
Cansancio extremo durante el ciclo
El empeoramiento progresivo de estos síntomas es una señal común y puede indicar la evolución de la enfermedad.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
El proceso de diagnóstico de la endometriosis no siempre es sencillo, ya que el cólico menstrual intenso, su principal síntoma, a menudo no se toma en serio, ni por los profesionales de la salud ni por las propias pacientes. Esto se debe a la falta de información y a la creencia errónea de que la menstruación siempre debe ser dolorosa.
Por esta razón, es habitual que transcurran años entre la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico de la enfermedad.
Una vez identificados los síntomas, se pueden realizar algunas pruebas para confirmar el diagnóstico y evaluar su gravedad, como:
Ecografía transvaginal con preparación intestinal
Resonancia magnética de la pelvis
En algunos casos, el diagnóstico definitivo solo se confirma mediante laparoscopia, una cirugía mínimamente invasiva que permite la visualización directa de las lesiones y la obtención de muestras para biopsia.
Tratamientos para la endometriosis
El tratamiento de la endometriosis depende de la intensidad de los síntomas, de la localización de las lesiones, de la edad de la paciente y de si desea o no tener hijos. No existe una cura definitiva, pero es posible controlar la enfermedad y mejorar significativamente la calidad de vida.
Las principales estrategias incluyen:
Uso continuo de anticonceptivos hormonales
Progestágenos aislados, cuando existe contraindicación para el uso de estrógenos
Dispositivo intrauterino hormonal
Analgésicos y antiinflamatorios para el control del dolor
En casos más graves que no responden a estos tratamientos, existen medicamentos específicos que actúan directamente sobre la producción de estrógenos y progesterona:
Agonistas de la GnRH, que interrumpen la señal del cerebro para la producción hormonal
Antagonistas de la GnRH, que también bloquean la producción de hormonas femeninas
Inhibidores de la aromatasa, que reducen la producción de estrógenos
Sin embargo, estos medicamentos pueden provocar efectos secundarios intensos similares a los de la menopausia.
Cirugía para la endometriosis
Cuando el tratamiento clínico no ofrece un alivio suficiente, puede indicarse la cirugía. Generalmente, se recomienda en casos de endometriosis moderada o grave, especialmente cuando hay:
Disfunción de las trompas de Falopio
Dolor durante las relaciones sexuales
Infertilidad, cuando existe deseo de embarazo
Alteración del funcionamiento de otros órganos
La cirugía se realiza mediante videolaparoscopia y permite eliminar los focos de endometriosis y liberar adherencias, mejorando tanto el dolor como la fertilidad.
Endometriosis y fertilidad
La endometriosis es una de las principales causas de infertilidad femenina, pero esto no significa que todas las mujeres con esta enfermedad tengan dificultades para quedarse embarazadas.
Muchas logran un embarazo de forma natural, mientras que otras pueden necesitar técnicas de reproducción asistida.
Es fundamental realizar un seguimiento con un ginecólogo y un especialista en fertilidad para evaluar cada caso de manera individual y definir la mejor estrategia para quienes desean concebir.
Vivir con endometriosis
Convivir con una enfermedad crónica requiere información, apoyo y seguimiento continuo. La endometriosis puede afectar al trabajo, a las relaciones y a la salud mental, especialmente cuando el dolor no se trata o se minimiza.
Buscar profesionales especializados, participar en grupos de apoyo y hablar abiertamente sobre el tema son formas de reducir el impacto emocional de la enfermedad y de romper el silencio que todavía rodea a la salud femenina.
Con el tratamiento adecuado y un enfoque multidisciplinario, es posible llevar una vida más cómoda y activa, incluso con el diagnóstico.
Dudas frecuentes
No existe una cura definitiva, pero los tratamientos disponibles permiten controlar los síntomas, reducir la inflamación y mejorar la calidad de vida en la mayoría de los casos.
No, muchas mujeres con endometriosis logran quedarse embarazadas de forma espontánea. En los casos más complejos, las técnicas de reproducción asistida pueden ser una opción.
El dolor de la endometriosis tiende a ser más intenso, empeora con el tiempo y puede aparecer fuera del período menstrual, además de interferir en las actividades diarias.
Fuentes consultadas ▼
- Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela – Las Clínicas de Endometriosis
- Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela – Epidemiologia, clínica y evolución en pacientes con endometriosis
- Revista chilena de obstetricia y ginecología – Evaluación clínica y manejo de la endometriosis: resumen de la Orientación Técnica MINSAL para el manejo de personas con endometriosis

