Ir al contenido principal

Bronquiolitis: lo que los padres necesitan saber

Contenido del artículo

    La bronquiolitis es una infección viral aguda que inflama los bronquiolos, los tubos más pequeños del sistema respiratorio, provocando hinchazón, acumulación de secreción y dificultad para respirar. 

    A pesar de la mayoría de los casos ser leve y que se resuelve sin complicaciones, la enfermedad puede evolucionar rápidamente en bebés pequeños. De hecho, es la principal causa de hospitalización en bebés en el mundo, responsable de más de dos millones de hospitalizaciones por año. 

    La gravedad puede ser mayor en bebés con factores de riesgo, como prematuridad, problemas cardíacos o pulmonares. 

    La prevención de la bronquiolitis pasa principalmente por medidas de higiene y cuidados con el entorno del bebé, además de evitar el contacto con personas que presenten algún síntoma respiratorio. Pero, en los últimos años recibió un refuerzo importante: ya existen vacunas y anticuerpos contra el VSR, el principal causante de la bronquiolitis.

    La bronquiolitis es una infección viral aguda que inflama los bronquiolos, los tubos más pequeños del sistema respiratorio, provocando hinchazón, acumulación de secreción y dificultad para respirar.

    ¿Qué es la bronquiolitis?

    Los bronquiolos son las ramas más finas de las vías aéreas, responsables de distribuir el aire por los pulmones. Cuando una infección viral los inflama, producen secreción y se vuelven aún más estrechos, dificultando la entrada y salida de aire. 

    En adultos y niños mayores, ese estrechamiento causa incomodidad, pero es tolerable. En bebés, cuyos bronquiolos ya son naturalmente pequeños, el impacto es proporcionalmente mucho mayor. 

    El principal agente causante es el Virus Sincitial Respiratorio (VSR), responsable de aproximadamente el 80% de los casos. Además, la enfermedad es más frecuente en los primeros dos años de vida, con los casos más graves concentrados en los primeros seis meses. 

    Algunos grupos tienen mayor riesgo de desarrollar formas más graves:

    • Bebés nacidos prematuramente, especialmente antes de las 35 semanas, cuyo riesgo de hospitalización es mayor que en bebés nacidos a término

    • Niños con cardiopatías congénitas o enfermedades pulmonares crónicas

    • Lactantes menores de tres meses de vida

    • Bebés que asisten a guarderías o viven con hermanos en edad escolar, por el mayor contacto con virus circulantes

    Cómo reconocer los síntomas de la bronquiolitis

    El cuadro comienza parecido a un resfrío, con secreción nasal, estornudos y fiebre baja. Tras estos síntomas iniciales, la enfermedad avanza hacia las vías aéreas inferiores. 

    Es en esta fase donde la bronquiolitis se distingue de un resfrío común. Las señales más características incluyen:

    • Silbido en el pecho (sibilancias), a veces audible sin necesidad de estetoscopio

    • Tos persistente, con frecuencia lo suficientemente intensa como para interrumpir el sueño

    • Respiración acelerada, visiblemente más rápida que el ritmo habitual del bebé

    • Dificultad para alimentarse, porque succionar requiere esfuerzo respiratorio simultáneo

    • Retracción intercostal, los "hoyitos" visibles entre las costillas o en el cuello al respirar

    La retracción intercostal y el aleteo nasal son señales de que el bebé está usando musculatura accesoria para respirar, lo que indica un gran esfuerzo respiratorio y merece evaluación médica.

    Diagnóstico de la bronquiolitis

    El diagnóstico de la bronquiolitis es clínico y se basa en la evaluación de los síntomas y el examen físico. 

    Inicialmente, el médico evalúa la frecuencia respiratoria, el grado de esfuerzo para respirar, la oxigenación por oxímetro de pulso y el estado de hidratación del niño. 

    Tras la sospecha de bronquiolitis, el médico probablemente solicitará una radiografía de tórax y análisis de sangre, principalmente si hay dudas diagnósticas, sospecha de complicación bacteriana o cuando el cuadro no evoluciona como se esperaba.

    Tratamiento: lo que realmente funciona

    El tratamiento de la bronquiolitis es de soporte, con foco en garantizar que el bebé respire adecuadamente, se mantenga hidratado y atraviese la fase más aguda de la enfermedad con seguridad. Lo que está indicado:

    • Hidratación: ofrecer leche materna o fórmula con mayor frecuencia y en volúmenes menores, ya que los bebés con bronquiolitis se cansan al mamar. De ser necesario, se puede realizar hidratación intravenosa con suero

    • Desobstrucción nasal: el lavado con suero fisiológico antes de las tomas facilita la respiración y la alimentación

    • Oxígeno suplementario: cuando la saturación cae por debajo de niveles seguros, el soporte con oxígeno se realiza en ambiente hospitalario

    Cuando el cuadro clínico se agrava, o cuando el bebé tiene alguna enfermedad de base, pueden ser necesarias otras medidas:

    • Corticoides, utilizados en algunos casos de bebés con displasia broncopulmonar y asma

    • Antibióticos cuando hay doble infección viral y bacteriana. Sin embargo, esto es una complicación poco frecuente

    ¿Cuándo ir a urgencias?

    La mayoría de los casos puede seguirse en casa, con orientación del pediatra. Pero las siguientes señales indican necesidad de evaluación presencial con urgencia:

    • Dificultad respiratoria visible, con retracción de las costillas o del cuello

    • Labios o extremidades con coloración azulada o grisácea

    • Signos de deshidratación: boca seca, ausencia de lágrimas al llorar, pañales secos por tiempo prolongado

    • Letargo o dificultad para despertar

    • Cualquier signo respiratorio más allá de secreción nasal en bebés menores de dos meses de vida

    En caso de duda, la evaluación médica presencial es siempre la opción más segura.

    La bronquiolitis es una infección viral aguda que inflama los bronquiolos, los tubos más pequeños del sistema respiratorio, provocando hinchazón, acumulación de secreción y dificultad para respirar.

    Prevención de la bronquiolitis

    Las principales medidas de prevención son evitar aglomeraciones y el contacto con personas que presenten síntomas respiratorios. Para bebés prematuros y niños con comorbilidades, existen dos opciones de inmunización pasiva contra el VSR:

    • El nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de dosis única cuya incorporación al sistema público de salud ha sido recomendada para prematuros y niños con comorbilidades. Sustituye al palivizumab, utilizado durante años con administraciones mensuales durante la temporada del virus

    • Para gestantes, una vacuna contra el VSR ya está disponible en la red privada

    Hablar con el obstetra o pediatra sobre estas opciones es especialmente importante para las familias en los grupos de riesgo.

    Fuentes consultadas ▼

    Entradas más populares de este blog

    Cómo lidiar con las crisis de dolor de la endometriosis en el día a día

    Contenido del artículo Vivir con endometriosis significa, para muchas mujeres, aprender a lidiar con crisis de dolor impredecibles, que no siguen un horario, no respetan compromisos y, en muchas ocasiones, no son comprendidas por quienes las rodean.

    Endometriosis: qué es, síntomas, diagnóstico y tratamientos

    Contenido del artículo La endometriosis es una enfermedad ginecológica crónica que afecta a millones de mujeres en edad reproductiva, generalmente entre los 25 y los 40 años. A pesar de ser relativamente común, todavía está rodeada de desinformación, por lo que muchas personas conviven con dolor durante años antes de recibir un diagnóstico adecuado.

    ¿Por qué tarda tanto en diagnosticarse la endometriosis?

    Contenido del artículo Las personas que la padecen probablemente hayan pasado por un largo período de dolor, sangrados intensos, consultas frecuentes, pruebas médicas y prescripciones de analgésicos que no resolvían el problema.