¿El paracetamol es malo para el hígado?
El paracetamol es uno de los analgésicos más usados en el mundo y también uno de los más subestimados. Por estar presente en tantos medicamentos y venderse sin receta en muchos lugares, suele dar la impresión de ser completamente inofensivo.
Pero su relación con el hígado merece atención.
El hígado es el órgano responsable de metabolizar el paracetamol y diversas otras sustancias. En dosis correctas, lo hace sin dificultad. El riesgo comienza cuando esa capacidad se ve superada.
En esa situación, el metabolismo del medicamento genera una sustancia llamada NAPQI, que es tóxica para las células del hígado. Mientras en condiciones normales el organismo neutraliza ese compuesto usando una sustancia llamada glutatión, cuando la dosis es excesiva, esa defensa se agota y el daño comienza.
Es por eso que la sobredosis de paracetamol es una de las principales causas de intoxicación medicamentosa en el mundo.
El uso seguro no debe superar los 4.000 mg en 24 horas para adultos sanos. Para personas mayores, con enfermedades hepáticas o que consumen alcohol con frecuencia, ese límite es menor, generalmente 2.000 mg por día.
Efectos secundarios del paracetamol
En las dosis recomendadas, el paracetamol raramente causa efectos secundarios. Pero existen, e incluyen:
Náuseas
Estreñimiento
Dolor de estómago
Además, existe la posibilidad de reacciones alérgicas, con síntomas como picazón y enrojecimiento de la piel, hinchazón y, en ciertas situaciones, dificultad para respirar.
Un punto que suele pasar desapercibido: el paracetamol está presente en muchos medicamentos combinados, como antigripales y analgésicos compuestos. Tomar más de un producto al mismo tiempo es una de las formas más comunes de superar la dosis diaria sin darse cuenta.
Señales de alerta de la toxicidad del paracetamol
La intoxicación por paracetamol suele desarrollarse en cuatro etapas. En los estadios iniciales, los síntomas son sutiles, lo que retrasa el diagnóstico y empeora el pronóstico:
En las primeras 24 horas aparecen náuseas, vómitos, malestar general y pérdida de apetito. Nada que llame demasiado la atención
Entre las 24 y 72 horas surge dolor en la parte superior derecha del abdomen, la zona del hígado, y los análisis de sangre comienzan a mostrar alteraciones en las enzimas hepáticas
Entre las 72 y 96 horas, en los casos graves, aparecen síntomas como vómitos, confusión mental e insuficiencia hepática. También pueden presentarse insuficiencia renal y pancreatitis, según la gravedad del cuadro
Después de las 96 horas, puede producirse la resolución de la hepatotoxicidad o la progresión hacia insuficiencia multiorgánica, muchas veces fatal
Si usted o alguien a su alrededor ingirió una dosis elevada de paracetamol, aunque no presente síntomas, busque atención de urgencia lo antes posible. El tratamiento es mucho más eficaz cuando se realiza en las primeras horas.
¿Cómo es el tratamiento de la intoxicación por paracetamol?
El tratamiento depende del tiempo transcurrido desde la ingesta y de la gravedad de la lesión. En términos generales, puede incluir:
Lavado gástrico y uso de carbón activado, para impedir que el organismo continúe absorbiendo el medicamento que pudiera encontrarse aún en el sistema gástrico. Está indicado en casos de ingesta reciente (menos de 4 horas) o cuando no se sabe cuándo ocurrió
N-acetilcisteína, que repone los depósitos de glutatión, sustancia que participa en la defensa del hígado, e impide que el daño avance. Es más eficaz en las primeras 8 horas, pero puede ayudar hasta 24 horas después o más. Sin embargo, no revierte el daño ya causado a las células hepáticas
En los casos graves, el paciente necesita internación, soporte intensivo y, en situaciones extremas, evaluación para trasplante de hígado
Dudas frecuentes
No. Cuando se usa en dosis adecuadas y por poco tiempo, el paracetamol generalmente no causa problemas al hígado. El problema puede surgir cuando el medicamento se usa por encima de la dosis y del tiempo indicado, o en combinación con alcohol o ciertos medicamentos.
El paracetamol presenta un mayor potencial de toxicidad hepática, especialmente en dosis superiores a las recomendadas. La dipirona, en general, tiene menor impacto directo sobre el hígado, aunque también requiere precaución y no está exenta de riesgos.
Sí, tomar paracetamol todos los días puede ser perjudicial para el hígado y aumentar el riesgo de insuficiencia hepática. El uso no debe superar los 4.000 mg en 24 horas para adultos sanos, y si necesita analgésicos con frecuencia, lo ideal es investigar la causa con un médico.
Fuentes consultadas ▼
- Revista Médica del Uruguay – Intoxicación por paracetamol en adolescentes. Reporte de una serie de casos
- Revista Paulista de Pediatria – Falencia hepática aguda en neonato a término después de la ingestión de dosis repetidas de paracetamol
- Medicina interna de México – Insuficiencia hepática fulminante por paracetamol
