Las personas que la padecen probablemente hayan pasado por un largo período de dolor, sangrados intensos, consultas frecuentes, pruebas médicas y prescripciones de analgésicos que no resolvían el problema.
Incluso con exámenes cada vez más modernos, revisiones de rutina y ginecólogos especializados, parece que el problema se escapa a la percepción de los profesionales. De hecho, el tiempo promedio para el diagnóstico de la endometriosis es de entre 7 y 10 años, incluso en países como Estados Unidos.
Si a esto le sumamos que las mujeres tienden a cuidar mejor su salud, a realizarse chequeos con mayor frecuencia y a prestar más atención a los síntomas, la pregunta resulta aún más impactante:
¿Por qué se tarda tanto en diagnosticar la endometriosis?
Normalización del dolor menstrual
La menstruación casi siempre viene acompañada de dolor. Más concretamente, de cólicos.
Y, independientemente de su intensidad, lo habitual es aceptarlo, tomar un antiinflamatorio, aplicar una bolsa de agua caliente y esperar a que desaparezca. En pocos días, el dolor desaparece y vuelve a aparecer al mes siguiente.
Es un ciclo que se repite durante 30 o 40 años.
Muchos médicos minimizan las quejas por cólicos, y las propias pacientes, por miedo a que las vean como exageradas o dramáticas, evitan insistir demasiado.
Pero, ¿cuál es la diferencia entre un cólico "normal" y un síntoma de endometriosis?
Dolor normal versus dolor de endometriosis
El cólico menstrual es doloroso y molesto, y a menudo se acompaña de otros síntomas. Sin embargo, no debería interferir en la vida diaria.
Por eso, lo que se debe evaluar es el impacto del dolor, además de su duración y la respuesta a los métodos habituales de alivio.
Estas medidas incluyen:
Uso de compresas calientes
Medicamentos antiinflamatorios y analgésicos comunes, como el ibuprofeno, la dipirona y el paracetamol
Reposo
Es importante recordar que, si se utilizan los medicamentos y las compresas desde el inicio del dolor, los resultados suelen ser mejores. Es decir, lo ideal no es esperar a que el dolor se vuelva insoportable, especialmente si ya se han experimentado síntomas intensos anteriormente.
También existen medidas que, a medio y largo plazo, suelen ayudar a controlar el dolor, como la práctica regular de actividad física, los estiramientos y una alimentación equilibrada con bajo consumo de productos ultraprocesados.
Pero, si el dolor comienza a limitar las actividades diarias y es necesario utilizar distintos tipos de medicamentos para conseguir alivio, hay que reevaluar la situación e investigar qué lo está causando.
Reconocimiento de los síntomas
La definición formal de la palabra "síntoma" es:
Fenómeno subjetivo (dolor, malestar, etc.) que el paciente refiere acerca de su enfermedad y que se utiliza frecuentemente para establecer un diagnóstico.
Al ser subjetivo, diferenciar entre lo que realmente es un síntoma y lo que puede ser consecuencia de otros factores, como el estrés o la falta de sueño, resulta complejo. En esta interpretación también interviene la subjetividad del profesional de la salud.
El sentido común, en el que todos estamos inmersos, cumple un papel importante. Este moldea el significado que atribuimos a las cosas, incluida la forma en que entendemos el dolor, tanto propio como ajeno.
Por ejemplo, en una cultura que considera el dolor menstrual como algo normal y a las mujeres como el "sexo débil" o "más propenso al dramatismo", es fácil comprender por qué muchas de estas quejas son ignoradas o clasificadas como exageradas.
Al mismo tiempo, este mismo sentido común afecta a las mujeres, que terminan interpretando su propio dolor como algo esperado.
Así, el principal síntoma de la endometriosis puede pasar años sin ser tomado en serio o ser tratado de forma inadecuada.
Otros síntomas, cuando están presentes, suelen confundirse con los de otros problemas de salud, como ocurre en los casos de endometriosis intestinal.
¿Hay esperanza?
En los últimos años, gracias a la mayor participación de las mujeres en el ámbito de la atención a la salud y a una mayor visibilización de las cuestiones de género, la endometriosis ha comenzado a recibir más atención.
Después de todo, esta enfermedad afecta aproximadamente al 10 % de las mujeres.
Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer en cuanto a la detección precoz, el desarrollo de nuevas técnicas diagnósticas y, sobre todo, la concienciación de que el dolor menstrual no siempre es normal.
Fuentes consultadas ▼
- International Journal of Molecular Sciences – Endometriosis, Pain, and Related Psychological Disorders: Unveiling the Interplay among the Microbiome, Inflammation, and Oxidative Stress as a Common Thread
- Cereus – Management of Endometriosis-Related Pain: Comparing the Effectiveness of Hormonal Therapy, Surgical Interventions, and Complementary Therapies
- Frontiers in cellular neuroscience – Pain in Endometriosis
